Dado que el linfedema es una afección a largo plazo, es posible que se pregunte para qué sirven realmente todos los tratamientos que se ofrecen para él. Los principales objetivos del tratamiento del linfedema son los siguientes:
- Reducción de la retención de líquido linfático
- Mejorar la calidad de vida; mejorar la salud física y mental
- Mejorar la movilidad y la amplitud de movimiento
- Prevenir la infección
- Tratar la causa subyacente del linfedema (por ejemplo, insuficiencia venosa crónica).
Dado que el linfedema puede causar muchas molestias y varias complicaciones si no se trata, es importante empezar pronto el tratamiento y seguir las terapias recomendadas por el médico. Un linfedema grave puede dificultar el uso de la extremidad afectada y requerir cirugía, por lo que un enfoque proactivo puede evitar muchas penurias a quienes padecen esta afección.
Si uno tiene linfedema, debe someterse a una evaluación ecográfica diagnóstica para identificar si la insuficiencia venosa es un factor subyacente. Si se diagnostica insuficiencia venosa, los pacientes deben someterse a tratamiento. La combinación de linfedema e insuficiencia venosa se denomina flebolinfedema.